Las cargas útiles de los satélites de telecomunicaciones de próxima generación requerirán funcionalidades expandidas y mayor flexibilidad, lo cual provocará un aumento de la complejidad y capacidad, requiriendo por tanto un mayor número de conversores de frecuencia. La implementación de cargas útiles de RF/digitales en satélites se lleva tradicionalmente a cabo mediante distintas etapas de conversión en frecuencia, por lo que requieren osciladores locales, mezcladores, amplificadores y filtros que trabajen desde la frecuencia original hasta la final.

Este proceso de reducción de frecuencia tiene algunas limitaciones que deben ser seriamente tenidas en cuenta a la hora de diseñar un sistema. Por ejemplo, algunos efectos de la cadena de RF son la pérdida del LO o el rechazo de imagen, los cuales requieren el uso de distintas etapas de reducción de frecuencia y filtrado (configuración superheterodina), el ruido de fase y la estabilidad en amplitud y frecuencia de los osciladores, las pérdidas de conversión, etc. Estos aspectos hacen que el diseño sea complejo, dificultando la consecución de un tamaño, peso y consumo de potencia reducidos.

Mediante la técnica de submuestreo de las señales de RF convertidas, la complejidad del sistema se verá reducida significativamente, con la mitigación o incluso eliminación de los problemas antes descritos y consiguiendo mejores sustanciales en cuanto a características, entre las cuales se encuentra el ahorro de masa, volumen, complejidad y costes gracias al uso de arquitecturas distribuidas y fibra óptica.